Ya es hora
Por Josué Montijo
Karina mete un dedo en su copa menstrual y pinta rayas de sangre sobre los pómulos de Verónica. Dos a cada lado de la cara. Horizontales, gruesas, oscuras.
Una de las rayas se chorrea un poco. Karina, perfeccionista al fin, la corrige inmediatamente. La otra sonríe. Conoce