El honesto espejo de la barcaza encallada
Por más de tres semanas, la barcaza Defiant permaneció encallada frente al Castillo San Felipe del Morro, como si hubiese decidido plantarse allí, testaruda, en la boca misma de nuestra historia. Llegó de día, arrastrada por el bravo oleaje luego que un cable de su remolque cediera y allí persistió