¿Qué podemos aprender de Chile

¿Qué podemos aprender de Chile

Foto | Celebración en las calles chilenas tras resultados del referéndum.

Pasó casi desapercibido en la prensa local, a pesar de que la noticia retumbaba con su alegría por los medios internacionales. El pasado domingo 25 de octubre el pueblo chileno, mediante referéndum, decidió poner fin a la constitución dejada por la dictadura de Pinochet en 1980. A la vez, decretó una constituyente compuesta por personas electas por región en contraposición a una constituyente basada en representantes de regiones y partidos políticos. La propuesta de constituyente también se destaca por garantizar paridad por género y una cuota de participación para los pueblos originarios del país.

Esta victoria no surge en el vacío, sino que se obtiene tras protestas contundentes en un “Otoño chileno 2019”, que bien pudo ser influenciado por el “Verano del 19” puertorriqueño. La chispa fue inocua: un alza en el costo del tren subterráneo de treinta pesos chilenos. Bajo el lema “No son treinta pesos son treinta años”, se sacaron a la luz las desigualdades e injusticias que viven a diario en el país. Detrás del manto de “crecimiento económico” vemos un país donde la educación es privada, el tratamiento médico es privado, el acceso al agua es privado, los planes de pensiones son privados y la desigualdad es generalizada. Es por tal razón el sector estudiantil, airosos ante una victoria contundente por la educación gratuita tras años de protesta, convoca a “saltar” por encima las aduanas del tren. El resto es historia. El gobierno decide aumentar la represión y por primera vez desde el Golpe de Estado de 1973 se observaron tanquetas en las calles de Santiago, la capital de Chile.

 La respuesta no se hizo esperar: más de un millón de personas salieron a las calles de Santiago y miles más alrededor del país desafiando el Estado de Emergencia y la represión policial. A diferencia de nuestro verano, en el otoño chileno la policía conocida como “carabineros”, fue responsable de más de 30 muertes y miles de heridos. Aún así, y tras largas protestas, el gobierno se vio forzado a acatar el mandato popular y acceder a llevar acabo un referéndum para una constituyente. Entonces ¿cuáles son las lecciones que nos dan el pueblo chileno? Primero, en el rechazo mayoritario de aquel país a 30 años de medidas económicas que hoy por hoy se parecen mucho a las medidas que impulsa la Junta de Control Fiscal y el PNPPD. Segundo, en el entendido de que la problemática trasciende a un solo gobernante. Tercero, que quienes protagonizan el cambio político son tan importantes como el cambio en sí. Hay un esfuerzo genuino por asegurar voces históricamente excluidas a ser protagónicas de este nuevo proyecto

Ciertamente, al pueblo chileno le falta mucho por andar. Toca ahora escoger quiénes les representarán en la constituyente, presionar para que se garantice el derecho a un nuevo país y al final aprobar el documento que regirá sus vidas por los próximos años. Eso sí, a diferencia nuestra, lo llevarán acabo haciendo pleno uso de todos los poderes políticos que le otorga su soberanía ante el mundo. Ningún país le puede decir al pueblo chileno cómo organizarse como sociedad. Ningún país puede frenar el proceso de referéndum o esquematizarlo a partir de una ley, como ocurrió en el nuestro. No son colonia. Ahí raya la diferencia.


Sobre Francisco Santiago Cintrón
Francisco Santiago Cintrón

Natural de Guayama, Puerto Rico, Francisco Andrés Santiago Cintrón cursó estudios de ciencias políticas y relaciones laborales para luego completar estudios en la Escuela de Derecho en la Univers


Únete a nuestra comunidad y apoya a PRTQ

Para continuar haciendo nuestra labor de forma económicamente sustentable, contamos con las contribuciones de nuestra membresía.

Por tan solo $5 al mes, nuestra membresía recibe un email mensual con un resumen de todos los artículos que publicamos ese mes, y tiene la habilidad de dejar comentarios en los artículos en nuestra página web y participar así de la conversación que generen nuestros y nuestras autores y autoras.